Trabajar en el extranjero es siempre una interesante experiencia profesional fundamentalmente por el contacto con una cultura laboral y empresarial distinta que, desde el punto de vista legal, puede presentar sorpresas que es conveniente tener presente. Fruto del proceso de globalización económica al que estamos asistiendo, es cada vez más habitual el desplazamiento de trabajadores españoles al extranjero que, igualmente, deben obtener los correspondientes permisos de trabajo y residencia en sus países de destino.
Todo trabajador español está habituado a conceptos tales como vacaciones de 30 días naturales anuales, doce pagas anuales. Sin embargo para los trabajadores extranjeros, en el extranjero, las vacaciones anuales pueden llegar a ser de 6 días al año, si bien pueden cobrarse con un recargo del 25%, los días pueden considerarse como "días calendario" y durante años puede percibirse el "aguinaldo" en el mes de diciembre. Mas allá de las diferencias terminológicas las legislaciones laborales de los distintos países presentan grandes diferencias que deben siempre ser sopesadas detenidamente antes de aceptar una interesante oferta para trabajar en el extranjero.
En la práctica, es altamente recomendable - al menos para el trabajador - sujetar a la legislación laboral española su contrato de trabajo, por mucho que los servicios sean prestados en el extranjero, no sólo porque el trabajador esté familiarizado con la legislación laboral española - y lo contrario resulte un handicap para él - sino porque, ante una eventual extinción del contrato, el trabajador podrá litigar en su propio país, ante tribunales españoles y aplicando una ley que le es conocida.
Probar suerte una temporada en el extranjero es una opción que puede ofrecerte dinero, una experiencia profesional que será muy valorada cuando regreses, una aventura personal y vital intensa y con un nuevo idioma bajo el brazo, en algunos casos. Las estadísticas dicen que el 62% de los españoles en edad de trabajar se muestran dispuestos a abandonar su ciudad para conseguir un empleo e incluso un 54% afirman que no tendría ningún problema en cambiar de lugar de residencia. Actualmente existen 1.471.691 españoles censados en el extranjero (un 3,2% de la población). De estos, solo 633.750 son españoles nacidos en España, es decir, emigrantes. Sin embargo, en la práctica, el número es mayor, ya que muchos españoles trabajan en el extranjero durante un tiempo sin censarse. Nuestros países favoritos para ir a trabajar son Francia, Argentina y Venezuela. Le siguen tres países europeos: Alemania, Suiza y Reino Unido, para continuar con EE.UU, Brasil, Bélgica y México, por este orden.
El lugar de destino es una de las decisiones más importantes que hay que tomar cuando uno decide buscar trabajo en otro país. Un informe de la empresa Global Snapshot identifica cuatro países como los más activos ante la crisis y con mejores perspectivas laborales: Nigeria, India, China y Rusia. Si tomamos como referencia Europa, los países con más salidas laborales ahora son Austria, Suiza, Luxemburgo y Francia. En el continente americano, las previsiones en EE.UU. también comienzan a ser optimistas, pues un 56% de las compañías está incorporando nuevo personal y un 61% tiene previsto hacerlo.
En la Unión Europea la demanda de profesionales del sector Servicios, como personal de ventas, seguridad, servicios asistenciales y restauración, aumentará en más de dos millones de puestos de trabajo en la próxima década. La creación de empleo en los países emergentes pasa por ocupaciones en sectores en plena transformación. Están surgiendo nuevas cualificaciones, en la medida en que la tecnología, la innovación, el cambio demográfico y las estrategias climáticas generan nuevas demandas.
El Ministerio de Educación ofrece ayudas para trabajar en la UE, EE.UU. y Asia, con becas que oscilan entre los 480 y los 1.300 euros al mes, según el país de destino. La duración media de las estancias es de seis meses en Europa, y 10 meses en EE.UU y Asia.
Y si tienes una licenciatura en ingeniería te puedes acoger al acuerdo firmado por InfoJobs con el portal de empleo noruego Stavanger Aftenbad para reclutar hasta 5.000 ingenieros españoles con talento dispuestos a trabajar en el sector petrolífero de Noruega. Los requisitos indispensables son, entre otros, disponer de un nivel apto de inglés. Si estás interesado, tienes una web a tu disposición www.findajob.no.
Sea como sea, trabajar en el extranjero siempre será aparte de un recurso para luchar contra la crisis, una oportunidad para crecer y formarse en el término que popularmente conocemos como adquirir “mundología”. Los emigrantes españoles estamos cada vez más formados y cuando salimos a trabajar al extranjero ya no somos la mano de obra barata que acudía a Europa para cubrir las campañas agrícolas.