Una vez que ha pasado el mes de agosto llega el momento de afrontar el retorno a la actividad en muchos frentes. Entre ellos el económico. Casi ya desde los inicios del verano se viene insistiendo en que septiembre sería el mes clave para la situación de España en los mercados. Las reuniones de alto nivel se están sucediendo estos días. El presidente español, Mariano Rajoy, se reunió la semana pasada con el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, y esta semana será la canciller alemana, Angela Merkel, la que se reunirá con el mandatario español en el marco de un encuentro empresarial hispano-germano. Entre tanto, la prima de riesgo vuelve a estar por encima de 550 puntos y Cataluña ha tenido que solicitar un rescate por valor de 5.000 millones de euros. La incertidumbre es la nota dominante con las dudas sobre si España necesitará otro rescate en el centro del debate. “La economía de nuestro país necesita aclarar todas estas dudas cuanto antes”, señala el empresario y presidente de Reservasgays.com Javier Checa. “Recuperar la confianza pasa por aclarar la situación de los mercados”, continúa el empresario que llama a los líderes europeos y al Gobierno español a dar información lo más completa y real posible cuanto antes.
“La planificación para las empresas y los consumidores necesita que empresarios y ciudadanos sepamos a qué atenernos y cuáles serían las consecuencias para el país del rescate económico, si es que este tendrá que producirse”, explica Checa. La confianza de los consumidores se halla en España en mínimos históricos según los datos del CSIC y este valor no podrá crecer mientras no quede clara la auténtica situación de la economía española. “La creación de empleo tiene que ser la prioridad para que los consumidores puedan disponer de fondos para realizar compras”, señala Checa, “pero un país que no sabe si podrá disponer de fondos suficientes no puede prosperar”. Para el empresario es especialmente importante que la UE tome medidas contra la volatilidad de la prima de riesgo, un valor que la crisis se está encargando de demostrar que depende en demasiada medida de movimientos especulativos pero que luego tiene un impacto real en las posibilidades de financiación del Estado y, por ende, de las familias y de las empresas. “Paradójicamente España es de los países con menos deuda según el porcentaje del PIB, pero nuestra situación es peor en los mercados. Este punto tiene que aclararse bien y tiene que atajarse pronto. El crecimiento no solo de España, sino de toda la Unión, depende de ello”, explica Checa.